23 Julio 2011
UN COMBATE DE PERROS
Por Carmen Graciela Díaz / Especial El Nuevo Día
El músico escribió un libro sobre una batalla entre el rock y la música urbana por el control intergaláctico
Portada del libro escrita por Ramón González Machado, baterista de la banda Top Banana. (Suministrada)Por Carmen Graciela Díaz / Especial El Nuevo Día
La música matiza identidades y suscita resonantes debates socioculturales. Por eso, las reyertas entre los partidarios de un género y otro no han sido ajenas a la historia musical del País.
Digamos que los apasionados del rock y la música urbana conocen de esas riñas y, para el músico Ramón González Machado, esa materia llamaba a documentarse. Fue así como el baterista de la agrupación local de rock Top Banana redactó su libro “Ciudad de perros”.
Con el recurso del humor, González escribió el relato que describe como “una comedia musical” y que, según dice, se sitúa siglos después que la Tierra desapareciera. En ese momento, una lucha por el dominio musical de la galaxia se desata entre los nuevos planetas que se forman.
De acuerdo con el autor, el libro se enmarca en unas profecías que dictan que, en el siglo XXV, en un lugar llamado Ciudad de Perros, nacerá Cochofle El Escogido. Ese personaje se convertirá en el cantante del grupo Los Perros, y juntos descifrarán “la partitura celestial del himno secreto del Universo”.
Una vez la profecía se cumple, entre los planetas que se forman se encuentra Kangrilá. “El rey del planeta urbano se llama Kangrimán y allí todo el mundo tiene un look urbano”, explica González sobre el planeta donde sus habitantes “hablan ‘rapeando’ y con rima”.
Asimismo, el otro planeta que surge es el habitado por los rockeros: Rockton. “El rey se llama Elvis y él habla con el ritmo del rock & roll”, indica.
La trama entonces develará qué ocurrirá cuando ambos planetas envíen a sus agentes “con la misión de influenciar a Cochofle y a Los Perros para que escojan entre el reggaetón o el rock como su estilo musical”.
González tenía diversos planes con este material desde antes de escribirlo. Afirma que hace algunos años, la banda Top Banana realizó unas canciones, bajo el seudónimo Los Perros, en las que fusionaron rock y reggaetón.
“La carátula de ese trabajo tenía unos perros y, al verla, lo primero que pensé fue hacer un cómic sobre perros”, recuerda sobre la idea que evolucionó a un cuento con miras de convertirse eventualmente en una película.
Pero según este músico y asesor de inversiones, las circunstancias lo condujeron a priorizar el libro en lugar de un guión porque así diversos lectores pueden tener acceso a este relato.
“Es una guerra entre la música urbana y el rock, pero en el libro nadie pierde”, detalla entusiasmado sobre el trabajo, cuya portada e ilustraciones estuvieron a cargo del director de arte Luis Alberto Ramírez.
“La meta es que el libro se convierta en el primer largometraje animado boricua. Es un material que pretende llenar ese vacío y que puede desembocar en veinte cosas: un musical, una película, una obra de teatro”, concluye.
UN COMBATE DE PERROS
Por Carmen Graciela Díaz / Especial El Nuevo Día
El músico escribió un libro sobre una batalla entre el rock y la música urbana por el control intergaláctico
Portada del libro escrita por Ramón González Machado, baterista de la banda Top Banana. (Suministrada)Por Carmen Graciela Díaz / Especial El Nuevo Día
La música matiza identidades y suscita resonantes debates socioculturales. Por eso, las reyertas entre los partidarios de un género y otro no han sido ajenas a la historia musical del País.
Digamos que los apasionados del rock y la música urbana conocen de esas riñas y, para el músico Ramón González Machado, esa materia llamaba a documentarse. Fue así como el baterista de la agrupación local de rock Top Banana redactó su libro “Ciudad de perros”.
Con el recurso del humor, González escribió el relato que describe como “una comedia musical” y que, según dice, se sitúa siglos después que la Tierra desapareciera. En ese momento, una lucha por el dominio musical de la galaxia se desata entre los nuevos planetas que se forman.
De acuerdo con el autor, el libro se enmarca en unas profecías que dictan que, en el siglo XXV, en un lugar llamado Ciudad de Perros, nacerá Cochofle El Escogido. Ese personaje se convertirá en el cantante del grupo Los Perros, y juntos descifrarán “la partitura celestial del himno secreto del Universo”.
Una vez la profecía se cumple, entre los planetas que se forman se encuentra Kangrilá. “El rey del planeta urbano se llama Kangrimán y allí todo el mundo tiene un look urbano”, explica González sobre el planeta donde sus habitantes “hablan ‘rapeando’ y con rima”.
Asimismo, el otro planeta que surge es el habitado por los rockeros: Rockton. “El rey se llama Elvis y él habla con el ritmo del rock & roll”, indica.
La trama entonces develará qué ocurrirá cuando ambos planetas envíen a sus agentes “con la misión de influenciar a Cochofle y a Los Perros para que escojan entre el reggaetón o el rock como su estilo musical”.
González tenía diversos planes con este material desde antes de escribirlo. Afirma que hace algunos años, la banda Top Banana realizó unas canciones, bajo el seudónimo Los Perros, en las que fusionaron rock y reggaetón.
“La carátula de ese trabajo tenía unos perros y, al verla, lo primero que pensé fue hacer un cómic sobre perros”, recuerda sobre la idea que evolucionó a un cuento con miras de convertirse eventualmente en una película.
Pero según este músico y asesor de inversiones, las circunstancias lo condujeron a priorizar el libro en lugar de un guión porque así diversos lectores pueden tener acceso a este relato.
“Es una guerra entre la música urbana y el rock, pero en el libro nadie pierde”, detalla entusiasmado sobre el trabajo, cuya portada e ilustraciones estuvieron a cargo del director de arte Luis Alberto Ramírez.
“La meta es que el libro se convierta en el primer largometraje animado boricua. Es un material que pretende llenar ese vacío y que puede desembocar en veinte cosas: un musical, una película, una obra de teatro”, concluye.
Link Entrevista:
1 comentario:
El libro lo ordené hace unos días por Barnes & Nobles y me llegó hoy (1ro agosto). No pude contenerme y la realidad que cada página me llevó hacia la otra hasta terminar el libro en el mismo día. Desde el ingenioso pre-ámbulo hasta el final, me reí con los nombres de los personajes y las absurdas situaciones que enfrentan.
Ojalá este proyecto pueda algún día llegar a la pantalla grande porque tiene tela para cortar. Felicidades Moncho, sigue pa'lante!
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